domingo, 28 de junio de 2020

Personajes femeninos en el anime

¡Hola, chicos!

Igual que en la última entrada, ha pasado mucho tiempo desde la última vez que publiqué algo aquí. En esta ocasión tengo ganas de hablar sobre un asunto importante en el tema de la literatura, pues además de escribir fanfics, quiero ser una gran escritora y sacar mi propio libro lo más pronto posible.

Llevo un año estudiando la carrera de literatura, así que creo que puedo abrir este tópico diciendo que, para que una obra tenga buenos personajes, primero tiene que tener un concepto sólido. Debe tener bases argumentales para que, a la hora de crear personajes, la aparición y el desarrollo de estos sea coherente.

Por supuesto, para tener un buen juicio de lo que es coherente, el espectador tiene que considerar la fecha y sitio de publicación y, en el caso del anime, también el de emisión. ¿Por qué? Porque si se juzga una obra de oriente y a sus elementos desde el criterio occidental, no vamos a llegar a ninguna parte, y es ahí el momento en el que no nos cabe en la cabeza cómo historias como Dragon Ball tuvieron éxito a pesar de su escaso desarrollo de personajes femeninos.

Ello se debe a que, retomando Dragon Ball, la trama no necesitaba personajes femeninos desarrollados; tan sólo se necesitaba una figura femenina que mantuviese al público a la expectativa, porque quizás una historia únicamente con hombres no sería atractiva para el público masculino.

Es entonces cuando toma sentido la existencia de personajes como Bulma, que desde sus inicios era extravagante (según los estándares de la época y el lugar, una cualidad inherente a la mujer) y el polo opuesto de Goku (un varón puro en sus sentimientos, simplón y fuerte), además del anclaje de otros personajes como Yamcha, debido a sus cualidades físicas/intelectuales atractivas para un hombre.

Con el tiempo y la notoria popularidad global que alcanzó la serie, en parte gracias a la figura femenina, fue que se introdujeron nuevos personajes mujeres que siguieron un patrón argumental o visual igual a Bulma, como Launch, pero que, por cosas del destino, tuvieron un mejor recibimiento en el futuro, porque tenían una cualidad que Bulma no desarrolló sino hasta mucho después: carácter.

Si bien Bulma no era sumisa, solía usar ese carácter para su beneficio personal, llegando a ser berrinchuda y manipuladora para conseguir cosas muy superficiales. Otro ejemplo de personalidad fuerte mal empleada al inicio es Usagi/Serena de Sailor Moon.

No se trata de si la niña aún es joven y por eso sus reacciones son naturales o realistas, porque entonces ni la misma historia tendría sentido (una niña guerrera y defensora del universo); se trata de que el personaje tenía que ser fuerte para imponerse, pero todavía es una fuerza bruta, un carácter fuerte que no va a ningún lado.

Posteriormente se dejó ver que un personaje femenino podía ser muy querido no sólo por ser lo que actualmente llamamos fanservice, y lo digo en ambos sentidos; ya no tenía que ser una chica ridículamente atractiva o joven, ni tampoco alguien extremadamente inteligente o fuerte de temperamento, por no hablar aún de la fuerza física.

De a poco aparecieron personajes más entrañables como Ami o Rei, refiriéndonos a Sailor Moon, o Kumi en Captain Tsubasa. ¿Cuál fue el problema, llegados a esta instancia? Que son personajes secundarios. En su planeación, la obra no contemplaba a estos personajes como relevantes para el argumento principal, la trama que mueve al anime. Es por eso que, no importa que tan bueno pueda ser un personaje secundario, no debe tener más poder, más peso en la historia que el protagonista.

Sin embargo, este error ya ha sido cometido muchas veces y es cuando los espectadores nos llevamos las peores decepciones, porque especialmente los personajes femeninos son condenados a seguir dos rumbos: o son dejados atrás sin motivo aparente, o son forzados a tomar papeles que no les corresponden y el/la autora nos deja la impresión de que ha perdido el control de sus protagonistas y, con ellos, de su historia.

Ahora, la razón de que esto suceda más frecuentemente con el papel femenino es, en primer lugar, por la cultura. En Japón nunca fue necesario dar un papel sumamente relevante a la mujer en sus historias para que éstas trascendieran, como he mencionado ya en Dragon Ball, Captain Tsubasa o Slamp Dunk.

Con relevante no me refiero a lo que el personaje hace o deja de hacer, sino a si es reemplazable el rol que desempeña, por ejemplo: en Sailor Moon, es la versión femenina de un guerrero la protagonista, no Usagi. Usagi no madura, sino que se transforma en alguien muy diferente a lo que se ve al inicio, de manera que no hay un punto de cohesión entre quién es ella y quién Sailor Moon.

No hay un momento en que podamos entender que las decisiones que toma Usagi son así porque sólo Usagi podía haberlas tomado, no alguna otra sailor scout con el papel de Sailor Moon; sus decisiones fueron esas porque el guión lo quiso y ya.

El segundo factor que impide el correcto desarrollo de las mujeres en el anime es el destinatario. Cuando el autor crea su obra, se dirige en primer lugar a un público japonés, masculino y joven que ya tiene inculcados sus valores y conceptos morales y éticos, por lo que la trama, como en muchas caricaturas de todo el mundo, es una idealización fantasiosa en la que se plasman las enseñanzas de la cultura sin habérselo propuesto.

El objetivo voluntario es entretener y hacer de los protagonistas el modelo perfecto para sus espectadores: es crear un perfil de identificación lo suficientemente atrayente para una audiencia numerosa, sobre todo en la época de producción masiva y competencia actual.

Por último, el tercer factor que impide el correcto desarrollo femenino, sobre todo de protagonistas, es que se requiere un conocimiento y habilidad literaria considerable para sobrellevar una historia, en especial si es larga e intenta ser original (es decir, no guiarse en los modelos de éxito, riesgo que no siempre resulta en algo bueno), y con ello justificar las razones por las que el personaje sería único, relevante, no reemplazable y no bastaría poner un hombre en su lugar para generar el mensaje, esencia y buena recepción que el anime tendría gracias a ella.

Básicamente, el guionista debe ser lo suficientemente bueno para no perder el control de las publicaciones con toda la presión que la editorial y/o estudio le pone encima, porque, aunque la historia es el punto de partida del anime, no lo es todo; tiene que convencer al resto del equipo de que su obra valdrá la pena, o podría enfrentarse al desprestigio y otros problemas laborales, económicos y legales.

Quiero terminar con una nota que no sé si los críticos ya hayan considerado: en lo único que se parece el lanzamiento de un anime al de un libro es en el hecho de estar a disposición del equipo, que a su vez depende de lo que el público local pida, y en tener que esperar a que los consumidores hagan lo que se supone que hacen para que el autor crezca económicamente, logre independizarse de los protocolos y trabaje en una historia mejor.

Con suerte los cambios de la época logren ampliar el campo de trabajo, las condiciones y los recursos de los mangakas y animadores; así veremos con mayor frecuencia el crecimiento argumental que las mujeres merecen y que el público de occidente exige.

martes, 18 de septiembre de 2018

Mis ships

¡Hola!

Llevo buen rato sin aparecerme por aquí. La última entrada que hice fue sobre ships, así que en esta ocasión hablaré de ello.

¿Saben? Es una gran sorpresa para mí darme cuenta de que, si bien las parejas chico x chico no son lo que más shippeo, sí se llevan la mayor parte de mis escritos. No era homofóbica ni nada por el estilo, pero es una transición que no me esperaba sucediera tan pronto; yo solía ver anime y decir “estos dos deben estar juntos”, pero sólo cundo era casi canónico, y como sigo teniendo predilección al shonen, pues canónico no es precisamente sinónimo de homosexualidad.

Para poder decir cuáles son mis parejas favoritas, debo hacer un recuento desde que tenía doce años, porque es cuando empecé a ver Naruto y One Piece con total conciencia de que es anime. Hinata y Naruto definitivamente se robaron mi corazón; era tan lindo verla querer superarse por él, volverse fuerte y valiente, más extrovertida y decidida. Podría decirse que para mí Hinata era lo más cool del universo, porque me identificaba completamente. Para colmo teníamos la misma edad, yo quería adquirir la fortaleza que ella estaba ganando.

Sin embargo, me he puesto a reflexionar hoy en día y creo que el triste destino de Hinata no era estar con Naruto, sino que ese primer amor quedara en una bella amistad. ¿Recuerdan que en la entrada anterior hable de mis requisitos? Bien, pues pasa que estos dos tienen afinidad y hasta sinergia, pero no se atraen en absoluto ni siquiera en las pocas veces que interaccionan. Me gustan las parejas donde hay amor, pero tampoco soy ciega; aquí entra en juego la frase “el amor no lo es todo”, no puedo imaginarme a estos dos procreando a Himawari y Boruto.

Pienso que Hinata iría más acorde con Sasuke. Ellos tampoco interaccionan, pero por sus personalidades me atrevo a decir que a Sasuke le agradaría su forma de ser y ella comprendería un poco más sus sentimientos. Bastaría darles un empujón para que Hinata se decidiera a hablar con él y éste le siguiera el juego; aquí es donde yo, ficker, interfiero para tratar de dar elementos de donde puedan partir. Usualmente manejo temáticas estilo “What if…?”, que consisten en una especie de contexto canónico pero dirigido a qué pasaría si alteráramos algunos factores, ejemplo: ¿qué si Sasuke y Hinata hubiesen estado en el mismo equipo?

Otro de los derivados que me gusta emplear es el “Canon Divergence”, el cual, a diferencia del What if…?, no alteraría el canon en tiempo futuro, imaginemos algo estilo: las madres de Sasuke y Hinata eran amigas y les hubiera gustado que ellos también lo fueran. No afectaría en nada al argumento de Naruto. Hay quienes manejan estos dos tipos de escritura como lo mismo, pero personalmente prefiero diferenciarlos así.

La conclusión de todo este enredo es que a veces me resulta difícil decidir si shippeo algo, porque me gusta el NaruHina y el SasuHina, pero como se habrán dado cuenta, no los contemplo igual, así que mi loco cerebro decidió clasificar las parejas en “One sides (unilateral/no correspondido)” y “funcionales”. Pero… luego me di cuenta que había otro conflicto con “funcionales”, y es que el hecho de que dos personajes funcionen no significa que me vayan a gustar, ejemplo: Kirigiri /Naegi (Danganronpa), Sanji/Pudding (One Piece), entre otras. Por otro lado, existen algunas que son justamente lo opuesto; no funcionarían, pero nadie me saca de la cabeza que son lindos juntos: Naegi/Sayaka (Danganronpa), Luffy/Robin (One Piece), etc.

“Pero oye, Key, ya nos dijiste que a veces te gustan parejas que no funcionan y no te gustan las que funcionan, pero… ¿y las que sí funcionan e igual te gustan?” Probablemente esas serían mis OTP. En verdad, gente, ya se los había dicho cuando expliqué sinergia; si personaje A es feliz con personaje B aunque me guste más con C, no voy a meter mano. Aun si veo mucho potencial en una pareja no funcional, aun si los shippeo intensamente y hasta escribo sobre ellos, al final del día, cuando me pregunten con quien prefiero a cada personaje, probablemente te responda que con alguien diferente, porque hay algo en el canon que no los deja estar juntos y no les voy a crear una novela trágica para que estén juntos pero sean infelices. “Oye, Key, ¿cómo van a ser infelices si están con quien más aman?”, se los dije hace rato, no todo es amor.

A veces no podemos elegir nuestra primera opción, es simplemente imposible (sí: creo en los imposibles), o bien, si no imposible, sería estúpido porque nos haría sufrir más de lo que gozaríamos esa decisión, porque existen límites entre lo conveniente y lo masoquista. Diría mi amado Benedetti: “No siempre podemos hacer lo que queremos, pero tenemos derecho a no hacer lo que no queremos”. Podemos elegir una segunda opción que, aunque no sea tan apasionante, se ajuste mejor a nosotros y a nuestra realidad.

Dicho lo anterior, mis etiquetas personales serían:

    ·         One sides

Kaiba Jounouchi (Yu gi oh!)
Kano Seto (KagerouProject)
Jiraiya Tsunade (Naruto)
Hinata Naruto
Sanae Tsubasa (Captain Tsubasa)
Helga →Arnold (Hey, Arnold!)
Law →Luffy (One Piece)
Izumo →Rin (Ao no exorcist)
Rin Shiro (FateProject)
Shiro Saber (FateProject)
Naoi Otonashi (Angel Beats!)
Hancock Luffy (One Piece)
Kaguya Lelouch (Code Geass)

·         Disfuncionales que me gustan

Naegi/Sayaka
Luffy/Robin
Alicia/Ignacio (Los renglones torcidos de Dios)
Ayato/Shuu (Diabolik Lovers)
Jounouchi/Miho (Yu gi oh!)
Tony/Quill (Marvel)
Damian/Raven (Teen Titans)

·         Funcionales que no me gustan

Kirigiri/Naegi
Mai/Jounouchi (Yu gi oh!)
Sanji/Pudding
Yato/Yuzuriha (Saint Seiya: The Lost Canvas)
Anzu/Yami Yugi (Yu gi oh!)
Maka/Soul (Soul Eater)
Tomoe/Kenshin (Rurouni Kenshin)
Lelouch/C.C. (Code Geass)
Set/Kisara (Yu gi oh!)

·         Funcionales que me gustan (OTP)

Yato/Tenma (Saint Seiya: The Lost Canvas)
Albafica/Manigoldo (Saint Seiya: The Lost Canvas)
Sasha/Sisyphus (Saint Seiya: The Lost Canvas)
Sheele/Tatsumi (Akame ga Kill)
Shirley/Lelouch (Code Geass)
Kaoru/Kenshin (Rurouni Kenshin)
Pip/Seras (HellSing)
Seto/Mary (KagerouProject)
Lee/Sakura (Naruto)
Sanji/Luffy (One Piece)
Tony/Pepper (Marvel)
Tony/Stephen (Marvel)
Shiemi/Yukio (Ao no exorcist)
Karen/Gino (Code Geass)
Gino/Aoi (Captain Tsubasa)
Tsubasa/Genzo (Captain Tsubasa)
Taro/Hikaru (Captain Tsubasa)
Yayoi/Jun (Captain Tsubasa)
Minori/Ryuji (Toradora)
Danma/Shun (Bakugan)
Yami Yugi/Aileen (Yu gi oh!)

Tengo confusión con algunos personajes que no sé en qué clasificación poner o de plano desconozco si en verdad los shippearía, ejemplo:

Kid y Black Star (Soul Eater)
Yugi y Jounouchi (Yu gi oh!)
Yugi y Bakura (Yu gi oh!)
Honda y Miho (Yu gi oh!)
Eren y Annie (Shingeki no Kyojin)
Sanji y Viola (One Piece)
Taro y Genzo (Captain Tsubasa)
Kumi y Tsubasa (Captain Tsubasa)
Lelouch y Euphemia (Code Geass)
Danma y Alice (Bakugan)
Sherlock y Faith (Sherlock BBC)
Neutrophil U-1146 y Cancer Cell (Cells at work!)
Eosinophil y Linfo B (Cells at work!)
Linfo T killer y Linfo T helper (Cells at work!)

Creo que es todo lo que he shippeado hasta ahora; hay una última pareja que me voy a reservar porque soy bastante recelosa con mis ideas y sólo he leído a dos personas en el mundo imaginarla. Nota: Se puede decir que es un crossover.

See you~

domingo, 8 de julio de 2018

Mis "requisitos" para una ship

Ciao ~

Bien, yo venía con toda la intención de hablar sobre las parejas que más me gustan de ciertos fandom, pero me di cuenta que tengo un caos mental y para traer orden primero necesito establecer factores comunes, ¿como cuáles?

Para empezar, he notado un patrón en los "requisitos" que tengo para decidir si dos personajes me gustan juntos o no. Sin un orden específico, serían:

1. Interacción
2. Atracción
3. Afinidad
4. Sinergia

En este punto me va a ser inevitable nombrar personajes para ejemplificar mi intento de clasificación.

En interacción yo tomo en cuenta el contexto, ¿de dónde se conocen los personajes? Es necesario ver por qué se dirigen la palabra y a partir de ahí puede despegar mi imaginación. Voy a hablar de una pareja clave en Naruto: Hinata y nuestro rubio protagónico no tienen de donde agarrarse. No están en el mismo equipo y ni siquiera se hablan. Ella estaba luchando por abrirse más, pero verdaderamente Naruto no puso mucho de su parte; que al final terminaran juntos dejó a mucha gente, incluyéndome, anonadada, con la sensación de que faltó contarnos algo que ni la película "The Last" supo hacer. ¿El contraste? Sasuke y Sakura.

Quiero aclarar que SasuSaku no me gusta, yo amo el NaruHina, pero eso no me impide reconocer que hasta el momento en que Sasuke le clava el chidori a Sakura es más emotivo que ver a Naruto y Hinata casándose. Igual, para mí todas las parejas se fueron al demonio conforme avanzaba la serie. Mi punto es: Sasuke y Sakura estaban en el mismo equipo, era imposible que no interaccionaran, y no sólo eso; Sakura fue cambiando por él y cada vez se llevaban mejor.

Atracción. Aquí está difícil el asunto, casi ninguna pareja no canon la presenta. En sus respectivos universos, ChiChi/Milk (Dragon Ball), Helga (Hey, Arnold!), Sanae/Patty (Captain Tsubasa), dejaron bien claro quién les atrae, pero para que vean que no soy insensible y me guío sólo por lo que ven mis ojazos, recalco el "casi" de hace un momento. No todo tiene que ser canon; hay personajes que sencillamente hacen cosas que ni ellos entienden, el caso es que no se pueden deslindar uno del otro y por capricho del autor siempre se encuentran. Pongo de ejemplo a Haruka/May y Shū/Drew (Pokémon), Kyōko y Sayaka (Puella Magi Madoka Magica), Mai y Joey/Jōnouchi (Yu-Gi-Oh!).

Afinidad. Supongamos que una ship/pairing tiene interacción y atracción; para mí no es suficiente. Cuando te enamoras, pienso que no lo haces sólo por llevarte muy bien con alguien y reconocer que tiene algo que te atrae cual imán, por eso siempre van como uña y mugre; hasta este punto bien puedes sentirte así con un amigo. Las parejas son duplas y ambas partes importan, ambas tienen que reconocer y distinguir sus sentimientos hacia el otro. Esto no tiene por qué ser contundente, pueden ser cosas ligeras, como descubrir que hay empatía incluso entre dos personas que apenas se van conociendo.

La interacción y la atracción, como dije, son cosas que no se controlan, se dan por contexto y otros factores; la afinidad en cambio se presenta cuando uno decide "esta persona me cae bien" y puede crecer sólo si las dos partes así lo quieren. Es algo tan simple como elegir amigos. ¿En quiénes he visto esto? En Kaoru y Kenshin (Rurouni Kenshin/Samurái X), Lelouch y Shirley (Code Geass), Sanji y Luffy (One Piece).

Finalmente está la sinergia. ¿Qué es eso? Se le llama así al dualismo no antagónico. La mayoría de las veces resulta atractiva una pareja porque sus componentes son "luz y oscuridad", "agua y fuego", "calor y frío", sin embargo... ¿realmente funcionan así las parejas? ¿Ser como agua y aceite no conllevaría a discusiones por no llegar a un acuerdo, siendo tan diferentes?

Queridos lectores, los polos opuestos se atraen, pero las personas son más complejas que imanes. Las relaciones interpersonales no son sólo juntarse, sino que la unión funcione, que los miembros estén a gusto y se induzca un crecimiento personal; un sentimiento de plenitud, satisfacción y felicidad gracias al otro.

Para mí, sinergia y amor son sinónimos, porque ambos implican al menos dos conjuntos, matemáticamente hablando, para expandir horizontes, y si bien los involucrados no tienen que ser iguales, por lo menos deben tener un aspecto común que los una; lo ideal sería compartir varios, así la construcción de una pareja sólida evitaría contratiempos.

Debo decir que amo demasiado a los personajes a quienes echo el ojo y por ende siempre les busco quién los haga felices. No importa si hay otros personajes que me gusten más para esta persona: si A es feliz con B, no tengo por qué meter mano. ¿Las parejas que tengo en esta categoría? Suelen ser mis OTP, las ships intocables: Manigoldo y Albafica (Saint Seiya: The Lost Canvas), Marry y Kōsuke (Kagerou Project/MekakuCity Actors), Tony y Pepper (Marvel).

De momento es todo. Tengo un montón de cosas por analizar sobre las parejas que me gustan y otras que me parecen tóxicas, parejas que me gustaban pero el fandom volvió tóxicas y las llamadas crack ship, o sea las parejas que yo veo obvias pero el fandom ni se entera. Hasta la siguiente entrada :D

jueves, 5 de julio de 2018

Captain Tsubasa 2018

¡Hola, gente! Ya que estamos en época de mundial, es tiempo de hablar sobre un anime deportivo. Como algunos saben, Captain Tsubasa también se conoce como Oliver y Benji o Súper Campeones y nos ha sorprendido a todos con su nueva versión del 2018. Recuerden que todo lo dicho aquí es mi opinión y nada más.

¿Con qué inicio? Me tiene fascinada desde el primer episodio. Debo confesar que Tsubasa (Oliver) no es para mí un protagonista ejemplar, pero aquí tiene una chispa, un brillo que me generó simpatía porque el niño no es sólo buen futbolista, también proyecta valores que antes no estaban tan claros, como resaltar que se unió a Nankatsu porque se lo prometió a Ishizaki (Bruce), quiero decir; sabíamos que era por eso, pero verbalizarlo siempre lo hace más bello.

Ishizaki, vaya... el muchacho cae súper bien, es todo lo que voy a decir. Manabu (Arthur), los integrantes del viejo Nankatsu (Niupi/Newpi), dios, no tengo idea cómo han hecho para dar la importancia que cada uno merece sin irse por las ramas, siempre fiel a la historia original de Yoichi Takahashi.

Luego, aparte de los personajes, a mi parecer la historia lleva buen ritmo y me encanta que lo adapten a nuestra época, con celulares y recientes tarjetas amarillas en el último episodio (14) que me jodía no ver ni por asomo en la versión clásica. Pasamos a la animación y los colores: sólo diré que he visto la reacción de gente que es fanática desde mucho antes que yo y de quien apenas va conociendo CT este año. Es hermoso que a ambas les encanten las escenas, los detalles de cada una son fantásticos.

¿Saben qué es lo mejor? Que Cartoon Network ya puso manos a la obra con la emisión de los capítulos doblados; desconozco si es diferente el de Latinoamérica y el de España, pero lo que sí sé es que les respetaron los nombres japoneses y los diálogos parecen muy fieles. ¿Qué significa eso? Que el mundo va a empezar a ver trasfondo en las series de su infancia, sabrá al fin que el anime no es cosa de gente rara, que lo han estado viendo sin darse cuenta.

No sé qué piensen los fans del anime, pero a mí me resulta bellísimo poder hablar con más personas sin ser etiquetada. Además, este hecho también saca a mi país (México) de su burbuja en la que se consumen servicios y productos sin tener idea de donde provienen. O a lo mejor es cosa mía que me encanta cuando me preguntan cosas como "¿entoces Tom es Taro?", "¿por qué?" y otras cuestiones sin gran relevancia.

Aquí le paro, de momento, porque de CT podría escribir una biblia, pero este apartado es sólo para la nueva versión; tengo parejas cuyo potencial aumentó aquí, pero eso va en otra entrada. ¡Ciao!

¡Hola!

Si alguien me recuerda por el blog "La locura de escribir" o por el nombre, han de saber que redacto muchos disparates y la mayoría de ellos los plasmo en fanfics. Por si desconocen el término, un fanfic es una historia de un fan para otros fans de determinada serie/libro/novela sin fines lucrativos; como sólo se usan los nombres y, a veces, el universo de la trama original, no se considera plagio.

Por ejemplo, yo soy fanficker en los fandom de One Piece, Marvel, Captain Tsubasa, Naruto y recientemente Saint Seiya: The Lost Canvas. ¿Qué tipo de historias escribo? La mayoría son ligeras (fluff) de uno o dos capítulos (one shot, two shot); no voy a dar muchas vueltas en explicar cómo funciona el mundo del fanfic, pero si quieren puedo hacer otra entrada/post específicamente sobre ese asunto.

¿Para qué menciono los fanfics, si no voy a profundizar? Bueno, vivo en torno a ese mundo desde hace un par de años, así que, si bien voy a hablar de series, libros, anime y sus respectivos personajes, me es inevitable mencionar uno que otro título o autor y expresarme como lo hace un fanficker. Este espacio es para dar mi opinión sobre varios aspectos de las cosas que me gustan y otras que no tanto, hablaré varias veces sobre ships/parejas y la primera advertencia sale a la luz: soy multishipper.

¿Qué quiere decir esto? Que a veces al mismo personaje lo emparejo con diferentes caracteres, sean mujeres u hombres. Seguramente voy a meterme en líos por ir contracorriente, pero la gente que me conoce sabe que soy una criticona y, si en algo soy buena es en expresarme sin ofender, así que yo digo ¿por qué no? Las críticas constructivas, a las cuales prefiero llamar argumentadas, no hacen daño.

Y bueno, esto sólo es una presentación por si algún día alguien se encuentra con una entrada y se pregunta "¿de qué va esta tía?". ¡Nos leemos!